Escribir el Mont Blanc III

Ascenso al Mont Blanc du Tacul. Agosto, 1988.

 

16 de Agosto, 1989.

 Hemos llegado a Chamonix a última hora de la tarde.  Hace un año, en Agosto también, vinimos para ascender al Mont Blanc du Tacul como preparación para este año.  Mañana temprano partiremos hacia el Mont Blanc.

Después de montar la tienda y antes de anochecer, hemos cenado sentados al aire libre, observando el gigantesco macizo de los Alpes: Mont Maudit, Aiguille du Midi y Mont Blanc.  El desnivel que hay desde donde lo miramos, 1.000 metros de altitud, hasta sus enormes cumbres, casi 5.000, hace que no nos parezca real, sino más bien un decorado de película.

Dos montañeros que acaban de llegar al campamento nos dicen que un hombre de Madrid y su hijo han muerto esta mañana al caer desde la arista final del Mont Blanc al vacío.

Guantes utilizados en la expedición al Mont Blanc. Agosto, 1989.

 

17 de Agosto, 1989.

A las 6.30 de la mañana hemos salido de Chamonix hacia Saint-Gervais-les-Bains; allí nos hemos despedido del resto del grupo y hemos cogido el “tren cremallera” con destino a Nid d’Aigle. El tranvía te deja a 2.300m de altitud; a partir de ahí, comienza la ascensión real, utilizando tu cuerpo. Antes de venir, decidimos escalar sin cordada –si se cae uno, no se matan los otros tres-, pensamos.

Hemos trepado con mucho cuidado desde la estación hasta el refugio de Goûter, donde se pasa la noche y que ya está a 3.817 metros de altitud. El peligro de este tramo es que te caigan encima rocas que desprenden otros montañeros. No es suficiente con el casco, hay que ir muy atento y mirar constantemente hacia arriba.

Hemos conseguido llegar al refugio a las 3 de la tarde. Está repleto de montañeros. Lo primero que hemos hecho es tomar un caldo. Se nota la altitud; estamos un poco atontados. Salimos un momento al exterior y vemos cómo rápidamente llegan unas nubes –estamos a su altura- e instantáneamente empieza a nevar.  Este es uno de los peligros de la alta montaña, el clima puede cambiar repentinamente en cualquier momento.

Entramos de nuevo al refugio y decidimos irnos a las literas a descansar. Son las 7 de la tarde. Esta noche, a las 3, saldremos hacia la cumbre; esperamos llegar a las 7 de la mañana. Se escala de noche porque durante esas horas la nieve está helada y así, los crampones se clavan bien y disminuimos el riesgo de provocar aludes.

Antes de ponerme a escribir estas líneas en mi litera, hemos sacado unos bocadillos de chorizo para cenar.  Han provocado un tumulto. El resto de montañeros de países del Centro y Este de Europa protestan por su olor: “¡Españoles…!”, gruñen. Nos sentimos minoría cultural; decidimos guardar los bocadillos y comer fruta.

 

Descenso del Mont Blanc, glaciar de Bossons. Agosto, 1989.

 

  18 de Agosto, 1989.

Como habíamos previsto, esta mañana alrededor de las 7 hemos llegado a la cumbre. Hemos visto amanecer desde allí, desde el punto más alto de Europa. Anoche salimos del refugio a la hora programada. Apenas dormimos. Una línea de lámparas frontales, que llevaba cada montañero en su cabeza, trazaba el camino hasta la cima.

Aturdidos por la falta de sueño y oxígeno, caminando lentamente y clavando bien los crampones, hemos alcanzado la arista final justo antes de amanecer. Todos sabíamos que este era el tramo más peligroso. De uno en uno, con la concentración que requiere una situación que no admite error, hemos ascendido por la delgada línea de hielo, de una anchura no muy superior a una horma de bota de montaña, que separa Italia de Francia.  Primero, un pie; después, el piolet; por último, el otro pie; y comienza el siguiente paso.  Mirando hacia arriba, sin dejar el más mínimo espacio a la duda, lo hemos conseguido.

Pero cualquier montañero sabe que el descenso de una montaña es tan difícil y arriesgado como alcanzar su cima. Con la alegría de haber llegado a la cumbre, hemos comenzado a bajar por la arista con mucho cuidado. Una vez atravesada, nos hemos empezado a relajar por primera vez desde que salimos de Chamonix. A las 9 de la mañana hemos alcanzado el glaciar de Bossons. A la hora de comer, pensábamos, podríamos estar de nuevo con nuestros compañeros.

Un glaciar cambia de forma cada año; sus grietas nunca son las mismas. Por lo tanto, no hay un camino marcado a seguir. Nuestra alegría inicial ha empezado a transformarse en preocupación cuando hemos visto que, dentro de la enorme lengua del glaciar, estábamos perdidos. No sabemos qué senda de hielo seguir entre la infinita cantidad de grietas que se extiende hasta donde alcanza nuestra vista. Uno de mis compañeros quiere sacarme una foto atravesando una estrecha senda de hielo entre dos grietas. Me paro y dispara. Pero al parar pienso en el peligro de caer en una grieta –tal y como caes, quedas encajado; nadie ni nada te puede sacar-, y el miedo me hace perder el equilibrio. Balanceándome consigo dar tres pasos  hasta el “hielo firme”, lo he alcanzado del mismo modo que un niño llega a los brazos de su madre después estar a punto de caer dando sus primeros pasos. Me planto. Tras el susto, no quiero seguir – estamos perdidos; que nos rescate un helicóptero- protesto. Se nos empieza a acabar el agua y no podemos beber la proveniente del deshielo por no tener minerales; aceleraría nuestra deshidratación.

En ese momento, vemos un guía que con otros dos montañeros desciende hacia nosotros. En un instante todo ha cambiado, ya no estamos perdidos. Les seguimos y una hora después, a las 4 de la tarde, estamos abrazando a nuestros compañeros en Chamonix.

 

Gorro utilizado en la expedición al Mont Blanc. Agosto, 1989.

 

Una vez imaginados y documentados mis románticos recuerdos del Mont Blanc, me propongo alcanzar con ellos la cima del K2-M y así, finalmente, convertirlos en una obra de arte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s